Prepararse para lograr lo que deseas es la clave del éxito. (Juan Rivas Suazo).
Toda actividad que vamos a emprender en la vida, requiere de cierto nivel de preparación. Entre más grande es la meta, mayor debe ser el tiempo de preparación, el esfuerzo y el entrenamiento.
Un ejemplo sencillo es el de los deportistas. Se preparan con mucha anticipación para competir con su equipo rival. Le dedican mucho tiempo la entrenamiento, a la preparación física y mental, para lograr la meta que se han propuesto.
Esto es lo que también debemos de hacer ante de iniciar el trabajo de elaborar una monografía. Debemos de prepararnos, física y mentalmente, para iniciar con éxito el trabajo de investigación. Pero, ¿en que consiste la preparación para iniciar una monografía? La preparación consiste en los siguiente:
Lo primero es la preparación mental. Esto consiste en pensar que vamos a realizar un trabajo importante. Y que por ser importante tenemos que dedicarle tiempo, energía, entusiasmo y disciplina. Es aquí donde tengo que visualizar o imaginarme como quiero que sea el resultado de la investigación. Por ejemplo; quiero que mi investigación sea la mejor, que el tema sea novedoso, que le guste a los que van a revisar mi trabajo y sobre todo que sea un trabajo que pueda tener un impacto en la solución de un problema.
La segunda preparación es intelectual. Esto consiste en investigar, en observar en la calle, en las empresas, en las instituciones, en la universidad, en las noticias y en el medio que nos relacionamos que problemas hay. Entonces debemos hacer una lista de problemas. De esa lista de problemas, seleccionamos los que más nos gustan, seleccionamos los problemas con los que nos sentimos identificados, y de esos que seleccionamos, hacemos una investigación previa para conocer mejor como se comporta el problema, o como se manifiestan los problemas que seleccionamos.
Posteriormente buscamos información bibliográfica que nos ayude a entender la solución que otros han dedo a ese problema o a uno similar. Y lo más importante una vez que definimos con cual de los problemas vamos a trabajar es hacer una recopilación de información bibliográfica, como conceptos, teorías, citas bibliográficas, tomando siempre las referencias bibliográficas de toda la investigación documental. es importante tener las referencias de la bibliografía que vamos a incluir en el marco teórico de la investigación.
Y por ultimo, la preparación física. Debemos de destinar un horario de trabajo. Hay que definir las horas diarias o semanales que le vamos a dedicar a la investigación. No solamente basta con decir le voy a dedicar 8 horas a la semana, sino que hay que establecer, días y horas. Por ejemplo de lunes a viernes trabajaré de las seis a las siete de la mañana. Los sábados y los domingos trabajaré de cuatro a cinco de la tarde.
Otro elemento importante que es parte de la preparación física es el espacio de trabajo. Debo de establecer un lugar que reúna las condiciones mínimas para el trabajo. Por ejemplo un lugar sin mucho ruido, con una silla cómoda, una mesa, con los materiales de trabajo como computadora, impresora, lapiceros, cuaderno para tomar notas, etcétera, es decir todo lo necesario. Esto incluye destinar una cantidad de dinero mensual para cubrir gastos directos de la investigación como; transporte, internet, impresiones, fotocopias, pago de asesorías, pago de tutor, materiales de oficina, agua, café, según los gastos que puedas tener en el desarrollo de la investigación.
Si haces este proceso, y eres disciplinado con el horario y el trabajo, te aseguro que lograrás en el menor tiempo, elaborar tu monografía. En el próximo articulo te hablaré de la importancia del cronograma de actividades de investigación para seguir cada paso con éxito.
Juan Rivas Suazo






